📍Amecameca | 05 Junio 2026

De la Redacción
En las faldas de la Sierra Nevada, la conservación ambiental se sostiene en prácticas comunitarias que combinan conocimiento local, trabajo colectivo y continuidad histórica. Durante más de 16 años, ejidatarios, comuneros y guardianes de los ecoparques han implementado acciones de restauración en los bosques de encino-pino, favoreciendo la recuperación de procesos ecológicos clave para el equilibrio del ecosistema. Ubicados a 2,640 metros sobre el nivel del mar, bajo el abrazo de un clima templado, frío y húmedo, estos bosques actúan como un refugio de paz. Es aquí donde ocurre el milagro: el regreso anual de la luciérnaga, un recordatorio de que la naturaleza responde con gratitud cuando se le cuida.
Photinus Palaciosi: El alma luminosa de los volcanes
La habitante más célebre de esta región es la Photinus Palaciosi, una especie endémica del eje Neovolcánico que comparte su luz con Tlaxcala, Puebla y el Estado de México. Como bien señala la investigadora Sara Lewis, la presencia de esta luciérnaga es el indicador más puro de la salud de un bosque. Si ella brilla, significa que la Tierra está sana. Su luz no es solo un espectáculo visual; es el testimonio vivo de que la persistencia humana puede salvar un ecosistema.
“La luciérnaga no solo ilumina la noche; ilumina nuestra responsabilidad con el planeta.”
Un turismo con corazón que alberga los latidos de nuestra tierra y que nos grita que está viva: La Ruta de las Luciérnagas
La Ruta de las Luciérnagas se articula como una estrategia de turismo de naturaleza que prioriza la conservación, la educación ambiental y el beneficio directo de las familias locales. El diseño de los recorridos busca generar una experiencia de observación responsable, orientada a la comprensión del ciclo biológico de la especie y al reconocimiento del trabajo de conservación realizado por las comunidades.
Este año, la ruta florece gracias a la suma de voluntades. Nuevos guardianes de la tierra se han unido para proteger los sitios de avistamiento, logrando que la población de luciérnagas crezca de manera significativa.
La temporada de avistamiento nos invita a desconectarnos del ruido urbano durante esta temporada 2026 que inicia del 06 de junio al 02 de agosto. Los recorridos comienzan a las 18:30 horas, preparando el espíritu para el gran momento: cerca de las 19:15 horas, la oscuridad del bosque se convierte en un santuario centelleante.
Los guardianes que te recibirán con los brazos abiertos en las comunidades de Amecameca y Santiago Cuauhtenco son:
• Bosque Esmeralda: https://maps.app.goo.gl/qNsud5dDmCv4pocXA
• Rancho Real Del Valle: https://maps.app.goo.gl/XJVJp6cY9HmyjaZm8
• Paraje Telcoyonqui: https://maps.app.goo.gl/DuGhKcBGGok2xGsR6
• Rancho Atlancatzi: https://maps.app.goo.gl/gBCe6zk9cqzSqWg49
• Ecoparque Cascada la Burbuja: https://maps.app.goo.gl/Drxzd7qhEsQjtkig6
• Ecoturístico Chalma Tetlalcolulco: https://maps.app.goo.gl/c64XrS5e7ZmNKx8f8
• Rancho los Pavorreales: https://maps.app.goo.gl/7zHKtW3Ptzwhj6PD8
La articulación entre los sitios de avistamiento de Amecameca evidencia que la conservación efectiva requiere la participación activa de las comunidades que habitan el territorio. La experiencia de visita se concibe como un espacio de intercambio entre conocimiento científico, saberes locales y compromiso ambiental, reforzando la idea de que el bienestar humano depende del mantenimiento de los sistemas naturales. Visitar estos santuarios es una oportunidad para despertar nuestra empatía ambiental y recordar que somos parte de la naturaleza, no dueños de ella.
Se recomienda a los visitantes seguir las indicaciones de los guías comunitarios, evitar el uso de linternas blancas (solo se permite la luz roja al final del avistamiento) no capturar ejemplares y respetar las zonas delimitadas para la observación.
Te invitamos a ser parte de esta historia. Ven a respirar el aire limpio de la Sierra Nevada, a conocer las manos que cuidan este territorio, a impregnarte de su cultura y tradiciones, y a vivir la experiencia inolvidable de caminar entre las estrellas.