📍Ciudad de México | 01 Abril 2026
*Ciudadanos denuncian presuntas irregularidades graves en investigaciones vehiculares y señalan que, pese al discurso oficial, “no pasa absolutamente nada”.
Por. Manuel Zepeda
El discurso de cero tolerancia a la corrupción de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México enfrenta cuestionamientos directos tras denuncias que apuntan a presuntas irregularidades persistentes en el Ministerio Público de Cuajimalpa CUJ II, lo que evidenciaría una brecha entre lo anunciado y lo que ocurre en la práctica.
Mientras la fiscal general Bertha Alcalde Luján aseguró que toda conducta indebida se investiga, corrige y sanciona, ciudadanos sostienen que en esta agencia ministerial operarían prácticas que obstaculizan investigaciones, limitan el acceso a expedientes y complican la recuperación de vehículos.
Entre los señalamientos más graves se encuentra la presunta integración de carpetas de investigación por hechos que no habrían ocurrido en la Ciudad de México, así como el aseguramiento de vehículos sin documentos originales que acrediten su propiedad. También se acusa que denuncias contra empresas de autos usados se presentarían sin datos básicos como ubicación o responsables.
A ello se suma que, según las quejas, se investigarían lugares sin relación con los hechos, se impediría acudir con asesor jurídico y se negarían actos de investigación solicitados por escrito. Las denuncias señalan que obtener copias del expediente sería prácticamente imposible, incluso con intervención de mandos superiores.
Uno de los puntos más severos es que, aun cuando se presentan quejas ante Asuntos Internos, los expedientes terminarían cerrándose por “falta de elementos”, sin sanciones ni consecuencias.
Los afectados también describen procesos de hasta dos años para recuperar vehículos, marcados por errores en oficios, trámites interminables y negativas constantes. Incluso se acusa que una aseguradora habría realizado un reporte de robo que no fue ratificado ante el Ministerio Público, pese a lo cual el vehículo fue asegurado.
El caso señalado en la carpeta CI-FICUJ/UAT-CUJ-1/UI-1/D/01987/09-2023, afirman, ejemplificaría prácticas que contrastan con el propio reconocimiento institucional sobre redes que simulan robos de vehículos para defraudar aseguradoras.
Las denuncias plantean un señalamiento directo: el combate a la corrupción proclamado por la Fiscalía aún no se reflejaría en todas sus agencias, donde, aseguran, los abusos y la falta de consecuencias continúan.