Luis Román

(2º Parte)
No Porque un hombre
Se apellide Águila,
Necesariamente tiene
Pico y alas…
Fidel Castro.
I
El proyecto cultural de la 4 T no tiene brújula, ni metas claras. Han destruido y no construido instituciones. El FCE que anteriormente editaba obras de grandes pensadores clásicos desde Carlos Marx, Fernando Brudel, Max Weber, David Ricardo y se extendía a varios países de América Latina y en las ferias del libro.
Hoy se ha convertido en una editorial de panfletos, pequeños libros de 30 o 40 páginas, a un precio de $15 o $25 pesos. Pero que nadie compra ni lee. Sus precios siguen siendo caros. Y su presencia en los foros de más relevancia editorial, se ha extinguido.
Con la presidenta Sheinbaum los conciertos masivos en la plaza del zócalo, así como sus clases de box o baile. Tampoco son en realidad expresiones culturales.
Los museos de la ciudad de México, siguen siendo caros y de poca relevancia para la gente. Su público son los estudiantes.
Las preparatorias y universidades Rosario Castellanos son elefantes blancos, sin programas de estudio realmente de calidad y planta docente que deja mucho que desear. La UACM fundada por AMLO tampoco ha podido ganarse un prestigio.
Existe un divorcio enorme entre los jóvenes y niños y las actividades culturales. El teatro popular simplemente no existe. Los teatros del IMSS y del ISSSTE fundados en el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964 – 1970) están abandonados, y si se monta una obra, sus boletos están fuera del alcance de los bolsillos del común de los mexicanos.
Las bibliotecas públicas están abandonadas, en deterioro y con condiciones que dejan mucho que desear. En el sexenio pasado, en algunas estaciones del metro, se habían abierto, salas de internet gratuito para los usuarios de dicho transporte. Hoy están abandonadas.
Las librerías de CONACULTA están llenas de libros de FCE y al final abandonadas. En teatro de Bellas Artes, es inaccesible para los mexicanos.
Para la 4T la cultura es un hobby ‘Fifí’, y que puede promover ideas de derecha. “criticó la lectura por placer, que dijo responde al capitalismo de consumo, y llamó a fomentar la lectura como una acción emancipadora” (El Universal, Marx Arriaga afirma que la lectura debe ser una acción emancipadora, no un puro acto de placer, 28/VII/21).
Al final, los resultados están a la vista, de cada 10 profesores de primaria y secundaria, solo 2 utilizan y trabajan con los libros de texto de la 4T. Los demás hacen apuntes o mandan a los alumnos a ver un video en las redes sociales.
Los niños y jóvenes, simplemente, no se están identificando con la 4T y su llamado proyecto “La Nueva Escuela Mexicana”. A estos, sólo les interesa aprobar materias y recibir sus becas. Sólo eso.
El populismo no tiene proyecto educativo, porque no ve ni piensa en el mediano y largo plazo. Todo lo piensa para el proyecto. No tolera indicares de desempeño. Nada. Solo esa visión que con ellos se inicio el cambio. Y niegan el pasado. Por lo mismo quien no tiene pasado, o tiene futuro.