
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la firma del Acuerdo por una Ciudad Baja en Emisiones, marcando el inicio de una alianza entre los sectores público, privado y social a fin de enfrentar el cambio climático. Destacó que la estrategia se basa en seis ejes principales: movilidad sustentable, ciudad solar, calidad del aire, basura cero, manejo sustentable del agua y revegetación del campo y la ciudad.
“Este acuerdo que hoy hemos firmado muestra la necesidad de colaborar entre gobierno e iniciativa privada. Así que solos no vamos a poder. Y tiene el objetivo de reconocer la crisis climática como uno de los principales desafíos contemporáneos; de colaborar en la transición hacia una economía baja en emisiones e iniciar una etapa de cooperación y corresponsabilidad entre los sectores y con el gobierno”, aseguró.
Desde el Centro de Cultura Ambiental, ubicado en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, la mandataria capitalina destacó que este acuerdo contempla seis acciones clave. Entre ellas, la inversión de 500 millones de pesos para la construcción de una planta de tratamiento en el Cerro de la Estrella, la cual permitirá aumentar la capacidad de manejo de agua de mil 200 litros a 4 mil 500 litros por segundo.
“Este año lanzaremos una serie de programas para la implementación de energías renovables en desarrollos inmobiliarios y comercios. Además, fortaleceremos las plantas de compostaje con tecnologías avanzadas para convertir los residuos en biofertilizantes y energía renovable”, explicó.
El plan también contempla la expansión del transporte público sustentable, incluyendo nuevas rutas de Cablebús, Metrobús y la renovación del Metro. Además, se promoverá el uso de bicicletas, la instalación de paneles solares en edificios públicos y privados, entre otros: “Lanzaremos programas para impulsar energías renovables en desarrollos inmobiliarios y fortaleceremos las plantas de compostaje con tecnología avanzada”, explicó la mandataria.
Como parte del programa Basura Cero, se busca reducir en 50 por ciento las 13 mil toneladas diarias de residuos que genera esta capital, priorizando el reciclaje. “En 2025 construiremos dos plantas de selección de residuos con tecnología de punta para aumentar la recuperación de materiales reciclables”, destacó.
La Jefa de Gobierno resaltó que entre las acciones de su administración para mitigar los gases de efecto invernadero, la Ciudad de México se unió a al menos 11 entidades del país que aplican ya el impuesto verde para empresas que produzcan más de una tonelada de CO2 al año.
“Esta ciudad se une a 11 estados de la República que ya tienen este tipo de impuestos, y que se trata entonces de garantizar una conciencia con un apoyo, que va a ser destinado justamente para agua, para el tema de basura cero, para movilidad.”
Brugada Molina recordó que la Ciudad de México genera cuatro por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, cifra que podría triplicarse a mediados de este siglo si no se realizan acciones para detener esa situación.
Ante diversos organismos empresariales, la mandataria refirió que el Acuerdo por ser una Ciudad Baja en Emisiones representa la primera ocasión en que la iniciativa privada y la autoridad capitalina se unen de esta forma para ayudar al ambiente y refirió que es el punto de partida para elaborar un programa conjunto de mitigación del cambio climático, con miras hacia el 5 de junio próximo, cuando se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente.
En su mensaje, la titular de la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), Julia Álvarez Icaza Ramírez, recordó que aún es tiempo de que los sectores público y privado trabajen en conjunto “para la construcción de una nueva alianza por la reducción de los gases de efecto invernadero en la Ciudad de México y hoy se inicia el camino hacia la actualización del Programa de Acción Climática de la Ciudad de México”, destacó.
Durante su intervención, el titular de la Secretaría de Administración y Finanzas, Juan Pablo de Botton Falcón, comentó que la institución tiene el compromiso de trabajar para reducir la contaminación en la capital, lo cual se ha visto reflejado en decisiones fiscales e ingresos, como el impuesto verde asignado al sector privado, el presupuesto destinado a proyectos ecológicos, ambientales y de electromovilidad, entre otros.
“Vamos a seguir trabajando para que cada vez sean menos las toneladas de CO2 en nuestra ciudad; por supuesto, en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente, con la Secretaría de Desarrollo Económico, con la Secretaría de Turismo, con todas las secretarías, pero también con el sector privado”, mencionó.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Francisco Cervantes, destacó la importancia de la cooperación entre el sector empresarial, los grupos vecinales y el Gobierno de la Ciudad de México para preservar el medio ambiente y mejorar la calidad de vida en la capital.
El líder empresarial subrayó que esta iniciativa forma parte de un esfuerzo mayor para garantizar el bienestar de los habitantes de la Ciudad de México y prevenir problemas ambientales que ya afectan a otras regiones del país. “Nos sumamos con toda determinación a esta tarea que forma parte del desarrollo sostenible con bienestar para todos los capitalinos”, agregó.