📍FGJCDMX | 7 ENERO 2026

Por. Manuel Zepeda
El ambiente en la conferencia de prensa fue serio y contundente. Frente a los medios, la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, detalló el resultado de una investigación que expuso un panorama alarmante al interior de un inmueble ubicado sobre la carretera México–Toluca, en la alcaldía Cuajimalpa, donde operaba el establecimiento conocido como Refugio Franciscano.
La investigación inició en diciembre de 2025 tras múltiples denuncias ciudadanas. A partir de inspecciones ministeriales, dictámenes periciales y valoraciones de veterinaria forense, se ejecutó una orden judicial para asegurar el inmueble con un objetivo prioritario: salvaguardar la vida y la integridad de los animales.
El conteo preliminar reveló la magnitud del caso: 936 animales en total, de los cuales 798 presentaban afectaciones compatibles con maltrato o crueldad animal. Entre ellos, 759 perros y 39 gatos. Hasta el último corte, 20 animales permanecen hospitalizados por su estado crítico de salud y 21 más fallecieron, todos fuera del inmueble.
Los peritajes documentaron un escenario de negligencia prolongada: hacinamiento severo, espacios insuficientes, jaulas sin protección, falta de ventilación y luz natural, acumulación de heces y orina, presencia de fauna nociva y ausencia de atención médicoveterinaria oportuna. Se detectaron enfermedades sistémicas, lesiones avanzadas, tumores, dolor no tratado, secuelas neurológicas y uso de medicamentos caducados.
La Fiscalía concluyó que estas condiciones constituyen maltrato y crueldad animal bajo modalidades de omisión y negligencia. El Gobierno de la Ciudad de México asumirá el resguardo temporal de los animales, quienes serán trasladados de forma progresiva a hospitales veterinarios, centros especializados y refugios para recibir atención médica, alimentación adecuada y espacios dignos.
La investigación continúa y, de acuerdo con la fiscal, el compromiso es firme: proteger a los seres sintientes y garantizar que este caso no quede impune.