Luis Román

Escritor y Columnista


“Dame tu corona Cristo. Dámela. Que yo sangro. Dame tu cruz. 100 cruces que yo las llevo. Pero dame vida porque todavía me quedan cosas para hacer para este pueblo y esta patria. No me lleves todavía”

Hugo Chávez.

I
El Socialismo del siglo XXI en Venezuela, parecía ser una realidad. Lo extraordinario era que hoy USA pese al bloque económico que impuso. El sueño del Bolivarismo, permanecía. Y sobre todo que, en Sudamérica, la presencia de la izquierda se hizo presente, lo mismo en Brasil con Fernando Cardoso y luego con Luis Ignacio Lula Da Silva, en Bolivia con Evo Morales, en Ecuador con Correa, en Argentina, en Uruguay.
Chávez no era un buen orador, pero era irreverente. Insultó a USA, a George Busch los llamó “Yanquis de Mierda, váyanse al carajo”. A los europeos los acusó de haber saqueado a América Latina. Se acercó a Libia, Rusia, China, Irak y sobre todo a Cuba.
Trató de ser un clon de Fidel Castro. Al principio fue popular, más tarde, su intolerancia lo fue aislando. No era un político, se sentía un caudillo inspirado en Bolívar.
Venezuela es un país rico en petróleo, con esa riqueza quiso impulsar el desarrollo de su país.
Se apoyó en miles de médicos cubanos, así como docentes de la isla. Fidel Castro le aconsejó perfeccionar el sistema de seguridad nacional.
Creó miles de casas de PVC para gente pobre, ofreció becas a los más necesitados. Rompió con las empresas transnacionales.
USA termino bloqueando comercialmente a Venezuela. Pero Chávez seguía. De pronto, la salud del caudillo comenzó a minar.  El 9 de mayo de 2011, comentó el propio Chávez “Esta mañana salí a caminar y me puse a trotar (…) y me di un golpe en la rodilla y hay un derrame de líquido, hay inflamación, dolor, estoy aquí con los médicos y me dieron reposo absoluto por varios días”. Comentó en su programa “Aló presidente”.
Sin embargo, los malestares fueron ampliándose, y el caudillo, voló a la Habana para ser atendido. Los médicos cubanos diagnosticaron, cáncer en el colon.
Su permanencia en la Habana se fue prolongado, hasta que apareció un Chávez sin cabello, como consecuencia de las quimioterapias aplicadas.
El socialismo del siglo XXI, se iba desmoronando. Fue una ilusión perdida. Chávez supe que el cáncer que padecía lo llevaría a la muerte. Desde el 28 de diciembre de 2012 se corrió el rumor que había muerto. Y que sus últimas palabras antes de caer en paro cardiaco fueron ‘Yo no quiero morir, por favor no me dejen morir’.
El 5 de marzo de 2013, cerca de las cinco de la tarde hora de Venezuela. Nicolás Maduro dio a conocer que “Recibimos la información más dura y trágica que podamos transmitir. A las 4:25 de la tarde de hoy 5 de marzo ha fallecido el presidente Hugo Chávez Frías”, dijo Maduro con la voz quebrada y lágrimas en los ojos desde el Hospital Militar de Caracas, que permanecía bajo fuerte resguardo de seguridad.
Desde entonces millones de venezolanos vivieron el desvanecimiento de una ilusión. Sin empleo, sin electricidad, sin productos de primera necesidad. Muchos de ellos, emigraron a Argentina, a Chile, a Bolivia. Y otro tanto, busco llegar a USA. Con la llegada de Trump, su anhelo es una pesadilla.
Han llegado a México, muchos de esos venezolanos, nacieron cuando Chávez había llegado al poder. Hoy sobreviven en el subempleo, en la marginación. Y son presa de los grupos delincuenciales que se han aprovechado de su necesidad. Se acabó el sueño de Hugo Chávez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *