Luis Román

(2º. Parte)
“La Razón de Estado es la máxima del obrar político,
la ley motora del Estado. La razón de Estado
dice al político lo que tiene que hacer, a fin de mantener
al Estado sano y robusto”
Jesús Reyes Heroles (1921 – 1985)
I
El día de la bandera – 24 de febrero – en la mañanera, el secretario de la Defensa Nacional General de División Ricardo Trevilla Trejo, hizo un desplante de desacuerdo, enojo y coraje al, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch.
De pie junto a la presidenta de México, el General, se retiro para dar el turno a García Harfuch, quien le extendió la mano, y el secretario de la Defensa, simplemente lo desairó, poniendo una cara de asombro a la presidenta.
Esto muestra el grado de enojo, coraje y desacuerdo que hay en el ejercito por la forma en que se llevo el operativo, para la captura y muerte del Mencho.
El ejército esta haciendo vías de tren al igual que la marina, y se desatendió su principal función: garantizar la paz en el territorio nacional.
México dispone de 12 regiones militares, 46 zonas militares y cuenta con 15 guarniciones militares, todas ellas a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional. También cuenta con cuatro regiones aéreas militares y 18 bases aéreas militares.
El Ejército Mexicano se integra por 275 mil 443 soldados en este año de 2025. Es la rama terrestre de las Fuerzas Armadas y depende de la Secretaría de la Defensa Nacional.
La Marina está integrada por 92 mil 043 integrantes en 2025. 268 buques, y 130 aeronaves. Se divide en 13 Regiones Navales, 18 zonas Navales, 6 Sectores Navales, 2 Fuerzas Navales (Fuerza aval del Pacífico FUERNAVPA, y Fuerza Naval del Golfo FUERNAVGO) y 1 Cuartel General del Alto Mando en la Ciudad de México.
El número de bases de la Fuerza Aérea en servicio activo dentro de los Estados Unidos aumentó de 115 en 1947 a un máximo de 162 en 1956 antes de disminuir a 69 en 2003 y 59 en 2020.
La Fuerza Aérea se compone de 30 mil 516 elementos en 2025. Es la rama del aire en las Fuerzas Armadas y depende de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Ante estos números que parecen ser suficientes para cubrir todo el territorio nacional surgen preguntas ¿Si el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea tiene estas divisiones en el territorio, ¿cómo fue posible que los carteles de la droga hoy controlen más de la mitad del territorio nacional?
¿Quién es el responsable de este escenario que ha roto la soberanía interna del Estado? ¿Las Fuerzas Armadas? ¿Los políticos que han tomado dinero de los carteles de la droga? ¿De AMLO? ¿Quién?
La realidad hoy, es que USA identifica a México como un narco gobierno debido a que “El abandono de toda seguridad conduce al aniquilamiento tanto individual como del Estado? (Heller, Óp. Cit. p. 264)
II
Desde ayer el ejército ha reencontrado su identidad pérdida, el fue hecho para garantizar la paz en TODO el territorio y se abandono esta misión. Y el General, mencionó que, en la operación contra el Mencho, se demostró la fortaleza del Estado.
Como lo ha mencionado el presidente del Salvador, ningún grupo armado puede estar a la altura del Estado, nadie puede adueñarse ni controlar territorio ni carreteras, a menos que los políticos sean también cómplices.
El Ejercito como elemento básico del Estado, está poniendo en evidencia, la ausencia de acciones concretas, que desde AMLO no se tomaron y dejaron crecer a estos grupos.
Para Herman Heller “Los fines del Estado son tres básicamente: I) La defensa del bien común, es decir salvaguardar el territorio nacional y sus riquezas y a los ciudadanos. 2) La impartición de justicia a través de normas jurídicas y tribunales. 3) La seguridad, la garantía permanente dada a todos los ciudadanos tanto de su persona como de sus bienes” (Teoría del Estado, Ed. FCE, 2000, p. 56).
¿Y quién tiene que garantizar estos fines? El jefe de Estado, el jefe de un Gobierno, en nuestro caso el Presidente de la República ¿A través de qué? De instituciones de seguridad pública que tengan la capacidad para utilizar en su momento requerido, la fuerza legítima para imponer o restablecer el orden y dar seguridad a la vida y a los bienes de los ciudadanos, así como proteger el libre tránsito por todo el territorio.
La Policía y el Ejército, así como los tribunales son los instrumentos a través de los cuales, el Estado debe cumplir con estos fines. Es bien sabido que los hombres no obedecen las normas y reglas establecidas de manera dócil. Thomas Hobbes en el ‘Leviatán’ (Ed. FCE, 2006) señaló que los individuos obedecen cuando la autoridad impone cierto temor. Quien no respete las leyes, puede perder su libertad. Para eso existe la ley.
“¿Por qué existe el Estado Como un poder coercitivo? La respuesta ha de enseñar al Individuo que existe el elemento que Proporciona seguridad y paz” (José López Portillo, Teoría y Génesis del Estado, Ed. IEPES, 1980, p. 123). Así de simple.
¿Qué ocurre cuando algún actor se ‘adueña’ de un territorio, que es común a los habitantes y es parte del Estado? Éste debe de actuar a través de sus instituciones, de manera que nadie éste por encima de esa responsabilidad histórica. El Territorio es del Estado, no de particulares, y más si se trata de un grupo delictivo.
El Maestro Jesús Reyes Heroles (1921 – 1985) fue un gran teórico de la Teoría del Estado y de la Razón de Estado, y señaló en lo referente al tema “La Razón de Estado es la máxima del obrar político, la ley motora del Estado. La razón de Estado dice al político lo que tiene que hacer, a fin de mantener al Estado sano y robusto” (En Busca de la Razón de Estado, Ed. Porrúa, 1981, p.34).
El gobernante tiene la responsabilidad histórica de salvaguardar vidas, garantizar la sana convivencia y proteger la propiedad, así como el libre tránsito dentro de su territorio. Y para ello, el político debe de tomar en cuenta la Razón de Estado.
“La Razón de Estado le otorgar al gobernante la capacidad y el derecho para apartarse de la ley o de la moral, con tal de garantizar las funciones del Estado” (Ibid. 45).
¿Por qué dentro de la Razón de Estado está permitido al gobernante actuar de esta manera? Responde Heller “El abandono de toda seguridad jurídica conduciría al aniquilamiento tanto del individuo como del Estado” (Ibid. p. 244).
Lo cual no está permitido, el buen gobernante tiene que actuar siempre mirando la sobrevivencia del Estado “Y a veces sucede que para proteger un interés jurídico elevado. El Estado da validez jurídica a actos ilegales” (ibid. p. 245).
El Estado es vida en forma y vida que da forma. Nadie está por encima de los fines del Estado. Quien los amenace debe de recibir todo el peso de la ley, y si aun así no entiende, le está permitido al jefe de Estado, actuar fuera de la ley, con tal de preservar las vidas, propiedad y el libre tránsito.