Luis Román

¡Que chula era Toña!
Así se había imaginado el rostro de la luna,
Como el de ella.
Toña Machetes
I
Margarita López Portillo nació el 3 de agosto de 1914, en Guadalajara y murió a los 91 años; el 8 de mayo de 2006. Fue celebre por ser hermana del presidente José López Portillo, ambos fueron nietos del escritor José López Portillo y Rojas, quien escribió “La Parcela” (Ed. Porrúa) una novela costumbrista que retrata la vida del campo en el México del siglo XIX.
Margarita, creció entre libros y autores, pronto aprendió a leer y más tarde a escribir. Estudio Letras Españolas en la Universidad de Guadalajara. En 1953 escribe una novela que en 1954 ganaría el Premio Latz Duret que promovía, el Universal: “Toña Machetes”.
“Toña Machetes” Aparece un año antes de la publicación de “Pedro Páramo” de Juan Rulfo. Margarita de 40 años, llama la atención por describir no sólo el campo mexicano de finales del siglo XIX, sino por su fina prosa femenina para crear un personaje que viene al mundo en medio de un amor imposible. Su madre, hija de un rico hacendado, pone los ojos en un gallero, un jugador. Se entrega al hombre con pasión y no importándole nada.
La niña Toña nace a escondidas en medio de una caballería. El abuelo, al saber de esto, envía a su hija a la ciudad, donde termina casándose con un hombre maduro. El gallero no se entera de esto. Y la niña Toña se cría entre los caporales y las cocineras.
Crece, se hace mujer y un buen día se presenta a reclamar a su abuelo, la herencia que le corresponde. Su madre ha muerto, y su padre de vez en cuando pasa a verla. El abuelo, la niega y maldice. Hasta que ella, recurre a los tribunales para ser reconocida como nieta del acaudalado hacendado.
Al morir el viejo, ha heredado a Toña, el Tehuán, una hacienda naranjera y tequilera. Ella se hace cargo de la hacienda, pronto comienza a ver frutos de su administración.
Mujer independiente, de temperamento rudo y fuerte, no se deja intimidar por nadie ni por nada. Pretendientes le sobran, pero es desconfiada, astuta y su única pasión es trabajar administrando su hacienda.
Un joven la pretende, José María Esparza, rico, poderoso y quien la corteja. Toña accede al cortejo, más que por amor, por orgullo. Se casa con José María, pero nunca es suya. Ahora tiene un apellido de respeto y una posición social que todos en Jalisco la envidian.
José María se aleja de esa fiera. Un buen día, uno de sus sirvientes, le lleva a un niño de 6 años, Manuel, se ha muerto su Madre, una de las amantes de José María. Al principio, Toña lo rechaza ¿Cómo va adoptar un hijo de su marido, si ella no quiso darle el cuerpo, ahora como va a educar un crío del hacendado?
Poco a poco, empieza a mirar al niño, y termina adoptándolo, pero el niño sufre de una enfermedad mortal. José María regresa y Toña, cariñosa le pide que se lo deje, el niño la ha rescatado de su soledad.
Finalmente, la mujer dura, de corazón de roca ha cedido por el amor que le ha despertado ese crío. “Toña Machetes” es una novela que tuvo la mala suerte de haber sido escrita por la hermana de un presidente maldito.
Pero la calidad literaria de la novela es indiscutible. Sin embargo, Margarita no volvió a escribir nada, hasta 1965 – es decir 9 años después de Toña Machetes -. Televicentro (antecedente de Televisa) la invita a escribir el guion de la serie “Maximiliano y Carlota”, serie que dirigió Ernesto Alonso.
Siendo presidente José, su hermano, Margarita ocupó la dirección de Radio, Televisión y Cinematografía – RTC – institución encargada de promover la difusión de la cultura a través de estos medios, y de ser quien censuraba y clasificaba las obras para niños, adolescentes y adultos.
En 1978 y 1979 Margarita con el apoyo del gobierno federal, promueve el rescate del convento de San Jerónimo, donde estudio Sor Juana Inés de la Cruz. Animada por los descubrimientos del Templo Mayor en 1977, ahora el objetivo es encontrar los restos de la Décima Musa. Y así sucede. Desde entonces, dicho convento, pasa a ser el Claustro de Sor Juana. Una institución educativa bajo su tutela y dirección.
Margarita es admiradora de Sor Juana, y encarga nada más y nada menos a Octavio Paz que escriba una biografía de la monja. Así el poeta desde Harvard escribe “Sor Juana o Las Trampas de la Fe” (Ed. Seix Barral, 1982) que para Mario Vargas Llosa es el mejor ensayo del Nobel mexicano.
Margarita escribe “Estampas de Sor Juana” (Ed. Claustro de Sor Juana, 1980). En 1985 Televisa lleva a la pantalla grande “Toña Machetes”, con Raúl Araiza como director y guionista. Margarita en un primer momento había recomendado que el guion lo escribiera Ricardo Garibay, quien ya había mostrado talento comercial con “El Mil Usos” (1984) pero esta vez, Araiza lo batea.
Se filma “Toña Machetes” teniendo como protagonistas al galán del cine de ficheras, Andrés García en el papel de José María y a la olvidada Sonia infante – sobrina de Pedro Infante – una mediana actriz de los años 60’s y celebre por haberse casado con el magnate Gustavo Alatriste.
La cinta no se apega a la novela, Araiza introduce un nuevo personaje, un jugador de baraja que termina asesinando al niño Manuel. Una cinta bien filmada, con diálogos ingeniosos, pero que no tiene el impacto que se deseaba. Pasa sin pena ni gloria. Hoy se vuelve a leer y ver a Toña Machetes, y concluyo: la historia ha sido cruel con tan singular personaje literario y fílmico.
Citas de Toña Machetes.
1.- Agua y sal parecen amarse, para luego reñir y mandar su rabia a la tierra.
2.- La tempestad se vuelve que brota de la frescura de la tierra.
3.- La cólera de su ama era un gato salvaje que nadie había podido domar jamás.
4.- ¡que chula era Toña! Así se había imaginado el rostro de la luna, como el de ella.
5.- A José maría, no lo podía hacer a su imagen y semejanza.
6.- Todo en ella era fuerza y vida ¡Parecía no temerle a nadie!
7.- Su padre se lo dijo “Naciste machorra, no sabes hacer caricias y hasta trabajo te cuesta ser amable”
8.- ¿Qué te crees, ¿qué todo el monte es de orégano y todo te ha salir como tú dices?
9.- La soledad le había pesado como un fardo, necesitaba un niño, eso quería.
10.- Algún día tenías que querer a alguien.
11.- La belleza unida con inteligencia, se puede traducir en éxito.
12.- Es increíble la fuerza que puede adquirir una palabra amable, dicha a tiempo a una mujer.
13.- La muerte había embellecido sus rasgos, antes de deshacerse para siempre.
14.- Hasta el fin, había dado al pobre niño lo mejor de ella misma.
15.- Hay personas que nacen para comprender y otras para pedir perdón siempre.