📍Edomex | 01 Septiembre 2026
A días de rendir su tercer informe de gobierno, la maestra Delfina Gómez Alvarez ha dicho que se realizarán los cambios que se requieran en su gabinete. Pero está vez fue más precisa.
Dijo que los movimientos incluirán coordinaciones y direcciones generales. Bien por ella.
Porque es precisamente a estos niveles donde más se abusa del poder, más corrupción impera y más se daña la imagen institucional.
Decenas o quizás cientos de funcionarios en este rango tienen las oficinas a su encargo llenas de familiares y amigos, muchos de ellos cobrando sin ni siquiera presentarse a trabajar.
Disponen de recursos económicos y materiales de los que no tienen por qué rendir cuentas.
Millones de pesos en vehículos, gasolina, peaje, mantenimiento, etcétera, pasan por sus manos.
Sin embargo, sigue siendo evidente que la eficiencia en la operatividad y resultados de las áreas continúa a la baja.
La gran mayoría aceptó y ejerció un cargo para el que no está calificado, además de carecer de estudios y experiencia previa en la administración pública. Qué grave, porque eso también es corrupción.
Fueron colocados ahí en pago a compromisos meramente políticos. Se les apareció la vírgen, como coloquialmente se dice.
Por este motivo, el día a día en muchas oficinas es la falta coordinación y de comunicación para atender debidamente las necesidades de la ciudadanía.
Listas de asistencia y justificantes de salud alterados, al igual que los programas de trabajo, pago de comisiones y horas extras que no se laboran y un sin fin de anomalías más es el saldo de la improvisación que caracteriza a los gobiernos emanados de la 4T.
Ojalá que la Maestra cumpla su palabra y no solo remueva, sino también investigue y sancione la mentira, la simulación y la pose de quienes fingiendo afinidad tanto daño han hecho a la primera mitad de su gobierno.