Luis Román

“Me impresiona el espíritu de sacrificio disciplina de estos jóvenes dispuestos
A matar o morir: que todo lo arriesgan; que de todo presienten
Y que hemos perdido para nuestra causa en algún momento de intimidad,
Le decía yo a alguien que los jóvenes de la liga se asombrarían
Si supieran cómo los quiero y admiro. Pero tengo que combatirlos…”
José López Portillo.
I
Era un niño, tendría 8 años en 1976, mi padre compraba ‘La Prensa’; en su portada aparecían los encabezados “Se Suicido: David Jiménez Sarmiento ‘El Chano’, al verse perdido ante los guardaespaldas de Margarita López Portillo, prefirió quitarse la vida”. Aparecía un joven de menos de 30 años ensangrentado y en otra foto con una mujer abrazándola – su esposa -.
¡Yo conozco a ese joven! – Me dije – lo había visto varias veces en el parque de la colonia, y en la calle donde mi padre llevaba su taxi a reparar con el hojalatero, cuando de vez en cuando le daba o le daban un golpe. Vivía en la calle norte 92 y oriente 103. Por la tarde de ese día 11 de agosto, se escucharon helicópteros, sirenas de patrullas y de ambulancias.
La gente salió y ver que pasaba, la casa donde vivía ese joven estaba siendo rodeada, la policía subió por la azotea, tiraron el zaguán, cerraron calles, corrieron a los mirones. Sacaron a tres hombres y dos mujeres. Nadie supo nada de ellos, la casa de color rojo y de una sola planta, estuvo abandonada muchos años.
Ese fue el fin de la Liga Comunista 23 de septiembre, al intentar secuestrar a la hermano del Candidato a la Presidencia José López Portillo.
II
La Crónica de “El País”, diario Español del 12 de agosto de 1976 relataba:
David Jiménez Sarmiento “El Chano”, líder de la Liga Comunista 23 de Septiembre murió en la mañana del miércoles 11 de agosto, cuando al mando de un grupo guerrillero intentó secuestrar a la hermana del presidente electo mexicano José López Portillo. Sarmiento era el hombre más buscado por la policía mexicana.
El pasado miércoles, día 11, un grupo de cinco hombres intentaron cortar el paso al coche donde viajaba Margarita López Portillo, hermana del próximo presidente de México en una acción que parecía estar destinada a secuestrar a la mujer. El chófer de Margarita aceleró al adivinar las intenciones de los presuntos asaltantes, quienes iniciaron un tiroteo con los policías de escolta que duró entre tres y cinco minutos, incluso llegaron a lanzarle alguna bomba de mano.
La hermana del futuro presidente mexicano se salvó de los disparos escondiéndose debajo de los asientos del automóvil. En el intercambio de disparos resultó muerto uno de los presuntos atracadores, que según la policía resultó ser el líder de la Liga Comunista y otro resultó herido, aunque pudo huir.
El propio López Portillo se presentó en el lugar de los hechos para recoger a su hermana, pero no quiso hacer ningún comentario respecto a lo que había sucedido. Si bien se desconocen los motivos del secuestro parece fácil adivinar que dada la personalidad de la posible víctima, los secuestradores tendrían intención de presionar en el futuro presidente de México o quizá conseguir algún rescate de cuantía elevada.
López Portillo, había sido muy duro en las críticas a la Liga Comunista 23 de Septiembre cuando esta organización perpetró secuestros y asesinatos que costaron la vida a 22 agentes de la policía. Precisamente durante su campaña electoral, López Portillo insistió en que una de las metas de su Gobierno era erradicar toda violencia y en especial aquella que parte de la Liga Comunista.
No se descarta en la capital mexicana que la nueva acción de los guerrilleros urbanos estuviera en relación con estas intenciones del presidente electo, tratando de mostrar al país la audacia del grupo atacando a una persona directamente relacionada con el futuro presidente.
La Liga Comunista 23 de Septiembre se creó en 1973 por patrocinio directo de David Jiménez Sarmiento, especializando al grupo, compuesto por