Por. Luis Román

Escritor y Columnista
  • (1º Parte)

 

“¿Cómo es posible que

Un grupo criminal se puede

Agenciar un territorio

Entero y el gobierno no

¿Lo puede sacar? Porque están

Coludidos con el gobierno…”

Nayib Bukele

I

Los gobiernos populistas de Brasil, México y USA – Unos de izquierda y otro de derecha – siempre tienen a la mano un argumento nuevo para encontrar enemigos imaginarios que, según ellos, amenazan desde el exterior sus proyectos de dominación política.

Lula en la primera vuelta electoral argumento, después del empate técnico entre él y el senador Bolsonero, que USA y las grandes empresas que controlan las redes sociales habían intervenido a favor del candidato de derecha. Para obligar una segunda vuelta electoral.

En México, la mandataria, acusa a una gobernadora de traición a la patria, y cada vez que Trump crítica su política tibia contra los carteles de la droga. Recurre a la bestialidad lingüística, de llamado “Injerencismo” – que sólo destruye la gramática y el español –

Trump acusa a los migrantes de américa latina y de medio oriente de querer atentar contra la nación norteamericano.

En los tres casos, sus presidentes hablan de defender su soberanía. ¿Pero que se entiende por soberanía desde el punto de vista de la teoría del Estado?

 

II

 

Nayibe Bukele, presidente del Salvador, quien desde hace seis años ha emprendido una lucha encarnizada contra las bandas de delincuentes que durante más de 25 años controlaron territorios de ese país.  Se ha convertido sin mencionarlo nunca en un defensor de la soberanía del Estado.

Para Bukele ningún Estado puede llamarse como tal, si algún grupo de delincuentes controla el territorio y tránsito en zonas de un país.

Lo que ocurrió el pasado viernes 23 de octubre, en Haití, donde cuatro asesores militares de el Salvador fueron atacados y secuestrados los una de las bandas que controlan muchos territorios de Puerto Príncipe.

Despertó de nuevo la problemática absurda que hoy vive el Estado Latinoamericano. Ya no tiene enfrentamientos, entre los ejércitos de otros Estados. No, ahora, sus enemigos son grupos de simples delincuentes dedicados a la venta de droga, tráfico y secuestro de personas, extorsión y cobro de piso.

Lo mismo en México, que, en las favelas de Brasil, o de Colombia, Venezuela, y en Haití.

Bukele envió más de un centenar de soldados de élite para rescatar a esos cuatro soldados salvadoreños. La ONU llamó a varios países, para asesorar a Haití, a implementar programas militares anti pandillas. Entre los Estados que acudieron a la isla, fueron Guatemala y el Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

III

 

Las principales organizaciones criminales y coaliciones de pandillas que controlan gran parte de Haití, especialmente en Puerto Príncipe, son las siguientes:

• Viv Ansanm: Es la coalición dominante que agrupa a múltiples bandas armadas (incluyendo facciones del G9) y controla más del 80% de la capital.

• G9 Familia y Aliados (G9 Fanmi e Alye): Una federación de nueve bandas liderada por el ex policía Jimmy Chérizier, alias «Barbacoa».

• 400 Mawozo: Una de las bandas más grandes y temidas, conocida originalmente por robos rurales y posteriormente por secuestros masivos y extorsión.

• 5 Segonn (5 segundos): Operan desde el sector de Village de Dieu en Puerto Príncipe y controlan rutas clave de transporte y zonas costeras.

• Kraze Baryè: Grupo armado muy violento con fuerte presencia y disputas territoriales en la capital.

• Gran Grif: Banda activa en la región de Artibonite, reconocida por ataques armados de gran escala y violencia extrema.

• Canaan: Facción armada con amplio control territorial al norte de Puerto Príncipe.

Estos vagos han puesto en jaque a todo un Estado. ¿representan una amenaza a la soberanía de un Estado?

Releyendo a Herman Heller y su ya clásico libro “Teoría del Estado” (Ed. FCE, México, 1988) encuentro la siguiente cita que esclarece esta pregunta.

“La soberanía significa que se tiene un poder de ordenación territorial de carácter supremo y exclusivo. El estado normalmente es la organización más poderosa dentro de un territorio” (Ibid. 263).

 

Sólo existe un Estado allí donde el poder sobre la organización territorial le pertenece a ella misma. El poder del Estado es soberano, lo que significa que es dentro de su territorio poder supremo, exclusivo, irresistible y sustantivo. El Estado como organización territorial soberana, es creador supremo de las normas y tiene el monopolio del poder de coacción física legitima, la última razón o razón de Estado

 

 

 

 

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